¿Es prudente liberar terroristas asesinos?
Mi Enfoque por David Mandel
En 1979 se publicó la novela de William Styron "La decisión de Sophie", en la cual, en 1982, se basó la película del mismo título con Meryl Streep. Era la historia de una mujer, sobreviviente de un campo de exterminio, a la cual los nazis habían obligado a escoger entre sus dos hijos, a cual de los dos enviar a la cámara de gas, para poder salvar al otro. La frase Sophie´s choice pasó a significar en el idioma inglés una decisión forzada, donde todas las opciones son dolorosas y negativas.
El gobierno de Israel se enfrenta hoy con un dilema similar, igualmente difícil: uno de sus soldados, Gilad Shalit, fue secuestrado por Hamás hace más de tres años y se encuentra prisionero e incomunicado en Gaza. Hamás exige, para devolverlo, la liberación de más de mil terroristas, muchos de ellos culpables de múltiples asesinatos. El más conocido de ellos, Marwan Barghouti, fue encontrado culpable de cinco asesinatos, y condenado a cinco penas perpetuas consecutivas.
Es interesante anotar que cuando Hamás exige 1,000 terroristas a cambio de un soldado israelí, nadie habla de "desproporción". A nadie ya le parece que este es un asunto que vale la pena comentar, pues están acostumbrados a que Israel realice esa clase de trueques. En 1985, por ejemplo, Israel liberó 1,150 terroristas a cambio de tres soldados israelíes.
Se calcula que el 50% de los palestinos liberados en estos trueques han vuelto a activar en el terrorismo. En un período de cinco años, entre 2002 y 2007, 175 personas fueron asesinadas por terroristas liberados, y muchos más fueron severamente heridos.
El más recientes atentado palestino, el asesinato a sangre fría, hace algunos días, del Rabino Rabí Meir Jai Avshalom―padre de siete hijos y maestro de niños de kindergarten―muerto a disparos mientras conducía su auto en una carretera, fue cometido por terroristas recientemente "egresados" de cárceles israelíes, quienes habían jurado abstenerse de realizar actos terroristas.
¿Es prudente liberar a mil terroristas empedernidos, tomando en cuenta que es probable que la mitad de ellos intente asesinar gente inocente? ¿La liberación de un soldado justifica la posible muerte de decenas de civiles?
¿Por otro lado, se puede permitir que un soldado israelí continúe en el cautiverio?
Perfilar, táctica efectiva contra el terror
Mi Enfoque por David Mandel
Aunque muchas "almas buenas" no están de acuerdo, la realidad es que el ala fundamentalista, extremista, e intolerante del Islam está hoy en conflicto con el mundo occidental, al cual desprecia y quiere destruir. Las "almas buenas", siguiendo la pauta de que no hay peor ciego que el que no quiere ver, consideran discriminatorio atribuir los crímenes de musulmanes a sus creencias religiosas.
Hace dos meses un musulmán fanático, nacido en los Estados Unidos, hijo de inmigrantes palestinos, disparó indiscriminadamente contra un grupo de soldados, matando a 13 personas e hiriendo a otras 30, en una base militar en Texas. A pesar de que había expresado en muchas ocasiones, públicamente, opiniones violentas contra los "infieles", y que sostenía correspondencia con un clérigo radical, que vive en Yemen, la FBI no lo consideraba peligroso. La primera reacción de las "almas buenas" en los medios de comunicación fue atribuir el crimen al estado psicológico del asesino. "Pobrecito, tuvo una crisis de depresión". Pasaron varios días hasta que no tuvieron más remedio que reconocer que el terrorista actuó motivado por sus creencias religiosas.
Hace una semana, un joven musulmán, nacido en Nigeria, de una familia millonaria, educado (mejor dicho, fanatizado) en Inglaterra, trató de hacer explotar un avión y causar la muerte de cientos de pasajeros inocentes. El explosivo, por increible fortuna, fracasó; los otros pasajeros consiguieron dominar al aspirante a asesino en masa, y apagar el fuego que había prendido.
Lo interesante del caso es que el padre del terrorista había advertido a las autoridades americanas de que su hijo representaba un peligro. A pesar de eso, el terrorista pudo subir sin problemas al avión que, luego, intentó destruir.
El alto status socio-económico del nigeriano, hijo de millonario y educado en prestigiosa universidad inglesa, demuestra el error y la ignorancia de los que mantienen que los suicidas-asesinos realizan sus actos inhumanos impulsados por su "desesperación" o su "pobreza". Lo que los motiva única y exclusivamente es su fanatismo religioso, el lavado de cerebro que reciben de sus clérigos y de sus líderes. (Durante la Guerra del Terror de Arafat, del año 2000 al 2004, tanto palestinos cristianos como palestinos musulmanes vivían bajo la ocupación israelí, pero sólo palestinos islámicos fueron asesinos suicidas. No hubo un solo caso de suicidas entre los palestinos cristianos).
El procedimiento llamado "perfilar", usado en Israel (entrevistar al pasajero que reúne ciertas características: edad, religión, nacionalidad, si compró el boleto en efectivo o crédito, si lo compró a último momento, si lleva equipaje, si sólo compró boleto de ida, etcétera), a pesar de que está comprobado que es efectivo, no se usa en otros países por ser considerado discriminatorio, y no ser "políticamente correcto".
Para evitar causar "ofensa", los aeropuertos de los Estados Unidos y de Europa usan el método de "revisar al azar", donde hay iguales posibilidades de revisar a una anciana de 90 años que a algún joven, con facciones del Medio Oriente, que está vestido, aun si es un caluroso día de verano, con un grueso abrigo.
En reacción al atentado terrorista del nigeriano, las compañías de aviación han decretado que, durante la última hora de vuelo, nadie se podrá levantar de su asiento. Parece que no se han dado cuenta de que en un vuelo, digamos de unas cinco horas, en el cual a los pasajeros no se les permite levantarse durante la última hora, un terrorista muy bien podría tratar de explotar el avión durante las primeras cuatro horas.
Están como la solterona dueña de gallinas de pura raza, que metió un gallo chusco en el gallinero. Para evitar cruces no deseados, cada noche, al oscurecer, la solterona sacaba al gallo del gallinero, ya que no podía imaginarse que, también durante el día, el gallo podía aprovecharse de la inocencia de las gallinas.
Mientras tanto, en el Aeropuerto Internacional Ben Gurión, los responsables de la seguridad de los pasajeros continúan la práctica de perfilar. Y la gran mayoría de los pasajeros demuestran comprensión y aprecio, pues saben que las entrevistas les pueden salvar la vida.
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Richard Goldstone, autor del reporte que condenó las acciones de Israel en la guerra de Gaza
Mi Enfoque por David Mandel
Durante la larga historia del pueblo judío nunca han faltado quienes, para ganar favor y estima, se han ofrecido voluntariamente a acusar, calumniar y vituperar a sus hermanos.
Casos de esa vergonzosa tradición son ya mencionados en la Biblia. El capítulo 2 de Éxodo relata que Moisés, al ver a un egipcio golpeando despiadadamente a un hebreo, mató al egipcio. Al día siguiente vio a dos hebreos luchando y trató de separarlos. El agresor insolentemente le preguntó a Moisés si también pensaba matarlo a él, igual que había matado al egipcio. Ese mismo hebreo, aunque la Biblia no lo especifica, es probable que fue al faraón a denunciar la acción de Moisés. El faraón dio orden de buscar a Moisés para condenarlo a muerte, pero Moisés ya había escapado a la tierra de Midián.
El Segundo Libro de Reyes, en el capítulo 28, menciona que, durante la invasión del rey asirio Senaquerib, un general del ejército asirio, Rab-Shaké, insultó a gritos a los representantes del rey Ezequías de Yehudáh, frente a las murallas de Jerusalén. El hecho de que Rab-Shaké expresó sus groseras amenazas en un hebreo fluido y perfecto indica que el general asirio era un judío renegado, que estaba luchando al lado de los enemigos de su pueblo.
Durante la Edad Media judíos apóstatas, (los más prominentes fueron Nicolás Donin en Francia, Pablo Cristiani y Hieronymus de Sancta Fide en España, y Petrus Schwartz en Alemania) atacaron el judaísmo, predicaron contra los judíos, y propusieron medidas de fuerza para convertirlos al cristianismo. En el siglo 14, en España, el converso Abner de Burgos inició ataques contra los judíos, intensifico la persecución de sus ex–correligionarios, y criticó al Papa y a los monarcas cristianos por no usar suficiente fuerza contra sus ex–correligionarios.
En el siglo 19, Karl Marx, descendiente de una larga línea de rabinos, fue convertido al cristianismo por su padre, cuando tenía seis años de edad. De adulto no sólo fue el padre del Comunismo sino uno de los más virulentos antisemitas del siglo.
Durante la Segunda Guerra Mundial hubo judíos que se desempeñaron como kapos en los campos de concentración, tratando con crueldad y violencia a los otros prisioneros, con la esperanza de que las autoridades nazis les permitiesen sobrevivir.
En nuestra época hay un número de intelectuales y profesores judíos, incluyendo israelíes, que propagan su desdén a los judíos y su odio a Israel, impulsados, algunos por convicción, otros por el deseo de obtener publicidad y prestigio en círculos que comparten sus ideas. Entre los más conocidos están los profesores Noam Chomsky, Tony Judt, Ilan Pappe, y Norman Finkelstein; y los periodistas Richard Cohen del Washington Post, y Gideon Levy del Haaretz.
El juez Richard Goldstone pertenece a esa infame tradición de judíos que no vacilan en condenar y denigrar a sus correligionarios con el objeto de que esto les produzca prestigio y popularidad en el mundo.
¡Primero la sentencia! ¡El juicio viene después! Goldstone aceptó preparar un reporte acerca de la guerra de Gaza a sabiendas de que la sentencia y condena ya habían sido tácitamente decididas por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, (organismo integrado mayormente por países árabes, islámicos y anti-democráticos, cuyas constantes resoluciones contra Israel exceden de lejos la suma de sus condenas a todos los otros países del mundo juntos).
El reporte final de Goldstone, condenando a Israel, hizo caso omiso, o minimizó, el hecho de que durante ocho años Hamás lanzó miles de cohetes desde Gaza a poblaciones civiles israelíes; que el 14 de diciembre del 2008, Khaled Mashaal, jefe de Hamás, declaró que su organización no renovaría la tregua con Israel; que el 18 de diciembre declaró que la tregua había terminado y renovó los disparos masivos de cohetes contra Israel; que recién el 27 de diciembre Israel reaccionó con una guerra defensiva; y que el ejército de Israel tomó las mayores precauciones para minimizar el daño a la población civil.
Del punto de vista de Goldstone, le valió la pena condenar a Israel por haber tratado de defender a sus ciudadanos. Su prestigio ha aumentado. Hace cuatro semanas, a principios de diciembre, recibió en Suecia el Premio de Estocolmo de Derechos Humanos por "su excepcional contribución a la promoción y defensa de los derechos humanos y de las libertades fundamentales". (No es coincidencia que sean los suecos los que han honrado a Goldstone. Suecia es un país donde, en una exhibición de arte, presentaron un memorial a una suicida bomba que había matado y herido a decenas de personas, judías y árabes, en un restaurante de Haifa; donde las autoridades de la ciudad de Malmo dictaminaron que un torneo de tenis, donde participaban deportistas israelíes, se hiciera a puerta cerrada, en un estadio vacío, para no confrontar a las turbas anti-israelíes que protestaban contra el certamen; donde ningún político del gobierno protestó contra el libelo anti-israelí de tráfico de órganos publicado en el principal periódico sueco).
Del punto de vista de Israel y de los judíos, el nombre de Richard Goldstone pasará a la historia como sinónimo de infame.
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